Becarios que… cotizan a la Seguridad Social

No siempre es todo negro. Y aunque en este caso sólo hablemos de azul oscuro, dado el panorama de la “becariedad” en España, es cuanto menos consolador -en todos los sentidos- que a los becarios se les reconozca laboralmente esos años de formación en empresas, en los que hacer lo mismo que el resto de la plantilla salía gratis. Así, a partir del 1 de noviembre los becarios podrán cotizar a la Seguridad Social.

Los titulados que vayan o ya hayan realizado algún periodo formativo de prácticas en empresas o instituciones podrán reconocerlo hasta con dos años de cotización. La medida, aprobada por el Consejo de Ministros mediante Real Decreto tiene carácter retroactivo, así que aquellos becarios que realizaron prácticas en años anteriores, hasta en más de cuatro años, también podrán beneficiarse de ella. Para ello, deberán requerir la documentación necesaria a la empresa de prácticas o bien, en el caso de que ésta haya desaparecido, a la Agencia Tributaria.

No todo el monte es orégano

Y es que la norma, que surge para “compensar” a los jóvenes con la subida de la edad de jubilación a los 67 años, tampoco es un chollo.

En primer lugar, sólo serán privilegiados aquellos becarios con título universitario y que por el desempeño de sus prácticas hubieran recibido o vayan a recibir algún tipo de remuneración económica.

Por otra parte, los interesados en computar sus prácticas deberán pagar a la Seguridad Social, en un único pago o a plazos, unos 75 euros aproximadamente por mes trabajado; cifra que puede alcanzar los 1.800 euros en el caso del reconocimiento máximo de 2 años. La base de cotización será la mínima vigente en el Régimen General en el período que corresponda, aplicándose un coeficiente reductor del 0,77.

En el caso de las empresas u organismos que pretendan contratar a becarios bajo la nueva ley ya aprobada, tendrán que cotizar 40 euros al mes por cada trabajador en prácticas, de los que unos 2 euros, se les descontarán a los contratados.

La protección de esta nueva ley al colectivo de becarios, sólo computará de cara a la pensión por jubilación, no reconociéndose el derecho a paro o prestación por desempleo. Así, dicha afiliación cotizará por contingencias comunes, profesionales y de formación profesional, asimilándose a los trabajadores  por cuenta ajena.

Los casos retroactivos y “con demostración fehaciente” de haber realizado dichas prácticas podrán reconocerse desde el 1 de noviembre hasta el 30 de diciembre de 2012.

Finalmente, se estima que entre 100.000 y 200.000 personas podrán acogerse a la nueva ley. Hecho que supondrá el reembolso de unos 120 millones de euros a las arcas públicas, porque, ya se sabe, “Hacienda somos todos”,  y a la hora de recaudar, los becarios también.

NOTA: Podrán consultar dicha información en la Disposición Adicional tercera de la Enmienda de la Ley de las Pensiones que se adjunta en el enlace.

Más información:

http://www.tt.mtin.es/periodico/seguridadsocial/201110/SS20111021.htm