La periodista que denunció las condiciones de la profesión tras una oferta de 0.75 € el artículo

ENTREVISTA

Azahara Cano es Licenciada en Periodismo, sí otra más; que siguió formándose tras acabar la carrera, sí otra más; y que ha realizado varias prácticas esperando su oportunidad, sí como cientos más; y que, a pesar de estar perfectamente preparada para incorporarse al mundo laboral, está en paro; sí como miles de periodistas más. Pero Azahara, estos días también ha sido la voz de la profesión, sí, por fin; denunciando una “oferta laboral” que pone en evidencia las precarias condiciones que sufren quienes aman y se dedican a este oficio.

Azahara Cano. Periodista

Somos conscientes del revuelo ocasionado en redes sociales y de que han sido varios los medios que han querido entrevistarla, de ahí que para este humilde blog contar con sus palabras no sea más que contribuir, desde nuestra pequeña aportación, a luchar contra, como ella lo califica, “un sistema que nos denigra como profesionales”.

Jóvenes Expertos: ¿Puedes recordar, por si hay algún despistado, las condiciones de la oferta laboral que ha desatado el debate del actual ejercicio de la profesión periodística en redes sociales?
Azahara Cano: Por supuesto. Las condiciones que marcaba la empresa eran de 0.75 céntimos por artículo de 800 caracteres, que no de 800 palabras (como ha indicado por error algún medio). Es justo recordarlo. El tipo de remuneración sería mensual, siempre y cuando se llegara a un mínimo de 300 euros. Si no se conseguía llegar a esa cifra se acumularía para el mes siguiente. Para obtener esa cantidad habría que escribir 400 artículos. También decía el documento que podían gratificar o penalizar a los “usuarios” pero no sé de qué manera, la verdad. Porque penalizarte más, visto el salario, no se puede. Y gratificarte viendo lo que pagaban… lo mismo era con caramelos…

J. E.: Supongo que hay un momento de reflexión, tal vez de enfado, indignación… desde que te llega la oferta de empleo hasta que decides compartirlo en redes sociales. ¿Qué te motivó a ello?
A. C.: Pues no hubo momento de reflexión, actué por impulso. Me dije “esto tengo que contarlo”. Y como en ese grupo hemos hablado algunas veces de la profesión y las ofertas laborales, quise compartirlo con los compañeros. La verdad es que no me terminaba de creer la oferta. Sé que la empresa no es gran cosa, pero me dio mucha rabia ver que las condiciones estuvieran tan claras, que lo explicaran todo tan bien y te lo describieran como si fuera un trabajo “en condiciones”. No sé, me pareció una locura, como si se estuvieran mofando de nosotros. Y digo ‘nosotros’ porque fuimos muchos los seleccionados. Algunas personas han dicho que eso no es periodismo y estoy de acuerdo, pero requerían periodistas. Actualmente las empresas demandan profesionales como nosotros para hablar de ellas en Internet.

J. E.: ¿Cuál es tu opinión sobre las condiciones laborales que “sufren” los periodistas en nuestro país hoy día?
A. C.: Sé, por amigos, que las condiciones laborales en su mayoría son pésimas. Que trabajan muchas horas por una miseria. Denuncié las ofertas que hay, no las condiciones en las que se trabaja, porque no tengo mucha experiencia. Desde que me licencié sólo he trabajado como becaria, aún no he podido acceder al mercado laboral. Esto es lo que realmente me preocupa y por lo que me gustaría luchar… Por tantos licenciados en Periodismo que no contamos con la suficiente experiencia para acceder a mejores ofertas laborales, ya que te piden bastantes años de ejercicio. Por otro lado, tampoco puedes conseguir prácticas (al menos en una empresa donde merezca la pena formarte) porque normalmente piden convenio con algún centro de estudios. Y si ya has cursado la carrera, más un posgrado y has hecho las prácticas pertinentes, sólo te queda esperar a que alguien decida darte una oportunidad. Y eso, con la crisis, es prácticamente imposible, pues hoy por hoy o tienes “enchufe” o necesitas un gran golpe de suerte. Si no, pues aceptas escribir en Internet a ese precio o en plataformas que todo el mundo conocemos… Por eso, aconsejo mejor crearse un blog para darte a conocer; pero no accedas a trabajar por ese dinero porque si no, estás alimentando un sistema que te denigra como profesional.

J. E.: Como periodista doy por hecho que ratificas eso del “poder de la información” que tanto enorgullece a la profesión pero, ¿eras consciente, antes del boom que ha provocado tu caso, del inmenso poder de las redes sociales?
 A. C.: Actualmente estoy formándome en Social Media pero no sabía que un tweet podía armar tanto revuelo. Quizás hubiera pasado desapercibido si no lo hubiera enviado a un periodista conocido que a su vez estaba enviando un tweet a Carmen del Riego, la recién estrenada presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid. Le dije que le preguntara lo que le parecía esa oferta y él me retuiteó. Lo que pasó después ya lo conocéis todos.

 J. E.: ¿Qué piensas de todo el debate que se está generando, incluido el apoyo en Twitter de la Asociación de la Prensa de Madrid con #gratisnotrabajo?
A. C.: Me parece una buena iniciativa para que nos unamos y para que la sociedad conozca cuál es la situación que tenemos. Creo que hoy día la opinión pública no tiene una valoración positiva de la función que realizan los medios de comunicación y el periodismo. La mayoría piensa que ofrecen una información sesgada, que favorece a determinados intereses. Al menos es lo que yo y compañeros con los que hablo hemos podido pulsar en la calle. Pero claro, con la situación que tenemos, supongo que los que trabajan se encuentran atados de pies y manos y temen que peligren sus puestos de trabajo. Afortunadamente, Internet nos ofrece cada vez más alternativas a un periodismo libre e independiente, con  proyectos como, por ejemplo, el que van a presentar theresetproject.

J. E.: Personalmente, siempre he creído que los periodistas contamos las desgracias de los demás y no las nuestras, ¿crees que tu iniciativa puede contribuir a que aumente la conciencia de grupo entre la profesión y empecemos a unirnos para defender nuestro trabajo?
A. C.: Creo que ya era hora de gritar basta, de que todos nos unamos. Veteranos, principiantes y estudiantes de Periodismo tenemos que remar hacia un objetivo común: luchar por una mejora de las condiciones laborales y las ofertas de trabajo. Por eso creo que es muy importante que las asociaciones de la prensa se hagan eco de nuestras denuncias, que no se queden de brazos cruzados y pasen a la acción. Las redes sociales están bien, pero para conseguir objetivos hay que moverse en la calle. Mucha gente lleva tiempo pidiendo un Colegio de Periodistas a nivel estatal. Es necesario que se tomen medidas como, por ejemplo, las que acaban de conseguir los periodistas freelance italianos. Gracias a la Carta de Firenze se podrán abrir acciones disciplinarias contra aquellos que pretendan pedir artículos que se paguen a dos euros o menos. Luchar por nuestros intereses, en el fondo, es un beneficio para todos porque sintiéndonos a gusto en nuestro empeño podremos realizar mejor nuestro trabajo. Y al final la sociedad nos lo agradecerá.

 

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Los jóvenes se mueven por Europa

Más de 400.000 jóvenes se beneficiarán de programas de movilidad por Europa este año

El huracán Erasmus y la beca Leonardo, comúnmente conocidos por los jóvenes universitarios y postuniversitarios, han desatado toda una ola de simpatías hacia la movilidad tanto por formación, empleo o simplemente vivir la experiencia.

Para orientar e informar a los jóvenes sobre estas iniciativas, así como de todos los programas, becas, recursos y ayudas en Europa se pone en marcha la iniciativa Juventud en Movimiento.

Campaña de sensibilización que pretende informar sobre los programas y recursos que la Unión Europea ofrece para los jóvenes. Ésta, tiene como objetivo “responder a los desafíos de la juventud y apoyarla, dándole oportunidades en los temas de educación, formación, movilidad y empleo”.

Celebración en Sevilla los días 24, 25 y 26 de noviembre de 2011.

El acto, organizado por la Unión Europea con la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla, estará desde hoy y hasta el viernes 26 en Sevilla (Avenida de Roma), con un amplio programa de actividades, stands informativos, conferencias, animaciones de actuaciones flamencas y de breakdance, entre otras.

Oportunidades de empleo, la creación de tu propia empresa o trabajar en el extranjero más cerca que nunca, en Europa.

 

Becarios que… cotizan a la Seguridad Social

No siempre es todo negro. Y aunque en este caso sólo hablemos de azul oscuro, dado el panorama de la “becariedad” en España, es cuanto menos consolador -en todos los sentidos- que a los becarios se les reconozca laboralmente esos años de formación en empresas, en los que hacer lo mismo que el resto de la plantilla salía gratis. Así, a partir del 1 de noviembre los becarios podrán cotizar a la Seguridad Social.

Los titulados que vayan o ya hayan realizado algún periodo formativo de prácticas en empresas o instituciones podrán reconocerlo hasta con dos años de cotización. La medida, aprobada por el Consejo de Ministros mediante Real Decreto tiene carácter retroactivo, así que aquellos becarios que realizaron prácticas en años anteriores, hasta en más de cuatro años, también podrán beneficiarse de ella. Para ello, deberán requerir la documentación necesaria a la empresa de prácticas o bien, en el caso de que ésta haya desaparecido, a la Agencia Tributaria.

No todo el monte es orégano

Y es que la norma, que surge para “compensar” a los jóvenes con la subida de la edad de jubilación a los 67 años, tampoco es un chollo.

En primer lugar, sólo serán privilegiados aquellos becarios con título universitario y que por el desempeño de sus prácticas hubieran recibido o vayan a recibir algún tipo de remuneración económica.

Por otra parte, los interesados en computar sus prácticas deberán pagar a la Seguridad Social, en un único pago o a plazos, unos 75 euros aproximadamente por mes trabajado; cifra que puede alcanzar los 1.800 euros en el caso del reconocimiento máximo de 2 años. La base de cotización será la mínima vigente en el Régimen General en el período que corresponda, aplicándose un coeficiente reductor del 0,77.

En el caso de las empresas u organismos que pretendan contratar a becarios bajo la nueva ley ya aprobada, tendrán que cotizar 40 euros al mes por cada trabajador en prácticas, de los que unos 2 euros, se les descontarán a los contratados.

La protección de esta nueva ley al colectivo de becarios, sólo computará de cara a la pensión por jubilación, no reconociéndose el derecho a paro o prestación por desempleo. Así, dicha afiliación cotizará por contingencias comunes, profesionales y de formación profesional, asimilándose a los trabajadores  por cuenta ajena.

Los casos retroactivos y “con demostración fehaciente” de haber realizado dichas prácticas podrán reconocerse desde el 1 de noviembre hasta el 30 de diciembre de 2012.

Finalmente, se estima que entre 100.000 y 200.000 personas podrán acogerse a la nueva ley. Hecho que supondrá el reembolso de unos 120 millones de euros a las arcas públicas, porque, ya se sabe, “Hacienda somos todos”,  y a la hora de recaudar, los becarios también.

NOTA: Podrán consultar dicha información en la Disposición Adicional tercera de la Enmienda de la Ley de las Pensiones que se adjunta en el enlace.

Más información:

http://www.tt.mtin.es/periodico/seguridadsocial/201110/SS20111021.htm

Orientación en la inserción laboral de los jóvenes

Entre el fin de la etapa universitaria, ya con nuestro título debajo del brazo, y la incorporación al mercado laboral, se produce un periodo, que podríamos llamar de confusión. Aunque tenemos recién frescos los conocimientos teóricos sobre el sector profesional, nos falta experiencia, contactos y, sobre todo, tener claro a que rama o sector de nuestra profesión nos queremos dirigir.

Para ello, las Unidades de Orientación o Apoyo al Empleo de las distintas universidades españolas ofrecen un servicio personalizado en la orientación profesional de universitarios y recién titulados. Éste se completa con servicios de intermediación laboral, en el que las universidades u organismos actúan de nexo entre titulados y empresas, bolsas de trabajo, prácticas, becas, y eventos de empleo, entre otros. Precisamente, parte esencial de estas unidades de orientación son los programas específicos que desarrollan para la inserción laboral de los jóvenes.

Estos proyectos parten de la definición de los objetivos profesionales según formación, que derivarán en la elaboración de un proyecto de inserción laboral tutorizado, tanto para trabajar por cuenta propia o ajena.

Actualmente, los distintos programas de inserción van dirigidos a personas con dificultades para acceder al mercado de trabajo: mujeres universitarias, minorías étnicas, discapacitados, extranjeros; y a universitarios y recién titulados en general. En ese sentido, los programas que actualmente se desarrollan son:

  • Programa Uninsert, dirigido a universitarios a punto de acabar sus estudios y a recién titulados para la realización de prácticas profesionales
  • Programa Universem, para la mejora de la empleabilidad de las mujeres universitarias.
  • Programa Konecta, dirigido a jóvenes con discapacidad.

Generalmente, todos estos proyectos están cofinanciados por el Fondo Social Europeo y enmarcado en la Estrategia Europea de Empleo, creada en 1997. Ésta insta a los Estados miembros a aplicar políticas más eficaces en el ámbito de la inserción profesional, el espíritu empresarial, la capacidad de adaptación y la igualdad de oportunidades en el mercado de trabajo europeo.

Datos de interés:

  • Direcciones de otros organismos con unidades de orientación laboral:

– Confederación de Empresarios de Andalucía

– Andalucía Orienta. Unidad de Orientación del Servicio Andaluz de Empleo

Los nuevos retos de los jóvenes

La situación económica, causante de la actual fuga de cerebros que sufre España, se erige ahora en desafíos para los jóvenes.

Rubén Darío ya era consciente del tesoro que suponía la juventud. Al igual que Angela Merkel en su llamamiento a los recién titulados ingenieros españoles para que contribuyan al funcionamiento de la maquinaria alemana.

Ante el difícil panorama español la fuga de cerebros hacia otros países con mayores posibilidades se convierte en una opción más que viable. La precariedad laboral, la alta tasa de paro y el mínimo reconocimiento al que se ven sometidos -y si tienes suerte- son sólo algunas de las causas que les impulsan a hacer las maletas. Por ello, no es de extrañar que cientos de jóvenes viajen a países nórdicos, Alemania, Suiza o Inglaterra, para conseguir un empleo y perfeccionar idiomas.

 Conscientes de un mundo cada vez más globalizado y con más recursos tecnológicos que nunca, los jóvenes actuales, ahora más que nunca, están reinventando nuevos perfiles y diferentes formas de autopromocionarse. Desde las redes sociales hasta los videoblogs, pasando por nuevos perfiles laborales y por profesiones aún por inventar.

Ya se sabe que las crisis agudizan el ingenio. Y varios son los ejemplos que se vienen a la cabeza de cantantes, actores,”gurús”, presentadores, diseñadores o periodistas que han podido hacerse un hueco gracias a su ingenio y al fenómeno de Internet.

Pero lo más importante, es que la llamada Generación Y, contraria a las dinámicas que impone el mercado, se erige ante retos que afrontar más que ante obstáculos que superar. Desafíos laborales, políticos, económicos y sociales que han sido plasmados en las plazas de toda España como sinónimo del ímpetu de los jóvenes.

El 15-M sigue más latente que nunca, pues no se reduce a un aspecto circunstancial, si no a una actitud. Actitud que configura un panorama de posibilidades que sólo necesita de una cosa: ellos mismos.

¿Y ahora qué?

En la mayoría de los casos los estereotipos no hacen justicia a la realidad. Y ésta se presenta en los medios a través de una corriente actual de pesimismo y apatía, marcada por un vaivén económico ya demasiado familiar. Acompañada de esa marea de desidia se perfila la imagen distorsionada de unos jóvenes a los que tildan de “ninis” y vagos, y a los que se han atrevido a calificar, a modo de film apocalíptico, como “la Generación Perdida”.

Por ello, este blog no pretende otra cosa que ser la voz de esos mal considerados, diplomados y licenciados, que se enfrentan al abismo del “¿y ahora qué?” tras su paso por la Universidad.

Hablamos de jóvenes que se resignan asumiendo puestos de becarios, haciendo gratis por lo que otros cobran. De expertos que asumen formarse de por vida, que piensan en montar su propia empresa con a penas veinte años, y aquellos que se ven obligados a emigrar a otros países en busca de un futuro mejor.

Con carácter semanal, este e-spacio se alza como recetario, tanto informativo como de opinión y crítica de las iniciativas de instituciones y jóvenes, de expertos en resignarse a no quedarse de brazos cruzados ante la que está cayendo. Va por ustedes.